Todos tenemos hobbies, o aficiones. Unos lo reconocen como afición y otros simplemente se divierten haciendo algo que, les satisface y forman parte de su ocio.
Llegué a esta reflexión pensando como librarme de los malos pensamientos que me acechan cuando veo personas (muy allegadas) que tienen costumbres extrañas o que simplemente, para decirlo sin tapujos, les ves obsesionados con tema con los que nunca llegaste a tener mucha relación.
Al final he llegado a la conclusión que esas costumbres, manias, que vienen de familia y hace a cada uno muy diferente (cuando lo conoces de verdad) lo hacen porque hay que tener la mente ocupada, incluso cuando te crees ocioso.
Unos leen, otros escriben, unos intentan pensarse inteligentes, los mas penosos intentan ser como los demás, algunos quieren cuadrar su horario de tal forma que pueda hacer todo lo que quiera (una especie de tetris), otros cocinan, unos limpian a conciencia y otros, coleccionan dinero y se buscan trucos para no gastarlo.
Y es así, al final esto pasa cuando no hay nada mas que hacer, cuando sigues una rutina, y te empiezas a obsesionar con pequeñas cosas, tu mundo se hace mas pequeño.... llega un momento que no ves mas allá.
Y aquí es cuando llego yo, y miro la conducta de la gente y me asombra... pero yo también tendré mi pequeño hobby rutinario... prefiero no pensar cuál.
Quizá estoy hablando de pequeños personajes, sin problemas, con mundos muy reducidos... o quizá esto también les pasaba a los grandes? personas grandes con grandes temas en mente... quizá eso, estar entretenido.
